domingo, 9 de octubre de 2016

El Sacerdocio de la Ciencia ILVI - Qui...micos



I - Los "químicos"

En su artículo  Más Químicos Para Menos Químicos, el doctorado Claudi Mans Teixidó aborda uno de los tópicos centrales de la propaganda seudo-escéptica: convencer al público de que el aspecto principal de la discusión sobre los químicos sintéticos es que es idiomáticamente incorrecto llamarlos "químicos".

"¿Qué es un 'químico'? A los puristas de la lengua -y yo soy uno- nos saca de quicio este calco del inglés. En inglés distinguen entre chemicals -productos químicos- y chemists -técnicos químicos. Aquí esta distinción es irrelevante para mucha gente, y hablan de químicos refiriéndose a productos.
...
Con este nuevo detergente podrían decir que han dado un paso más para ir reduciendo la quimiodiversidad, que deben considerar mala, tanto como la biodiversidad es buena. El problema es que este tipo de publicidad agrava la quimiofobia de buena parte de la población, que quiere menos químicos."

Para Mans Teixidó, no son un problema del que haya que hablar los PCBs, sustancias que han contaminado el mundo entero. Tampoco el DDT, BPA y otros compuestos similares a los estrógenos que interfieren peligrosamente con ciclos fundamentales para la vida le representan un tema importante.

A él ( un purista de la lengua ) lo que le "saca de quicio" es que se diga "químicos" en lugar de "productos químicos".


II - ¿Es Mi Culpa Que Me Copien?

No se piense que este simplismo en el enfoque de Mans Teixidó es sencillamente su personal forma de ver las cosas. En realidad y como siempre con los seudo-escépticos, las cosas aparentemente simples ocultan otras intenciones.

Como se cita en este artículo, el seudo-escéptico mexicano Martín Bonfil dice:

"La noción de que lo “químico” es artificial parte de la idea de que “químico” es sólo aquello que sale de los laboratorios y las industrias: fertilizantes, fármacos, combustibles, disolventes, plásticos...Y sin embargo, la base misma de la ciencia química es el estudio de la materia —de toda la materia—, la cual, como sabemos, está hecha de átomos y moléculas. Esto quiere decir que toda la materia es química, incluida la que forma las plantas, los animales y nuestros propios cuerpos, así como la tierra y el agua pura de los arroyos."

Se puede ver que Bonfil también ataca la parte idiomática del asunto, centrándose en el uso de "químico" e ignorando el verdadero fondo del tema.

En el referido artículo también se citan las palabras de otro notable seudo-escéptico, Mauricio-José Schwarz, que dice:

"Usted seguramente lo ha leído en muchos lugares: las sustancias químicas, los compuestos químicos o, más coloquialmente (y calcando al inglés) "los químicos" son los causantes de todos los males.

Es obvio entonces que, antes que ser el pensamiento propio de Mans Teixidó, el ataque al uso de la palabra "químicos" y la acusación de ser casi un barbarismo son parte de una doctrina bien establecida del seudo-escepticismo que muchos difunden.

Una pequeña evidencia adicional en las palabras de Bonfil puede redondear estas pruebas:

"Bien pensada, la distinción entre artificial y natural resulta bastante artificial. Finalmente, el hombre mismo, junto con su cerebro, su cultura —incluyendo su ciencia— y sus desarrollos tecnológicos, es producto de la evolución por selección natural."

Si tenemos en cuenta que el blog de Mans Teixidó donde aparece el artículo que aquí se analiza se llama Artificial, naturalmente, es innegable que la ideología ( y por tanto el discurso ) de Mans Teixidó está completamente empapada en la misma doctrina que Bonfil y Schwarz profesan.


III - No Oigo, No Oigo, Soy De Palo y Con Orejas De Pescado

Cuando, tras citar la evidencia del apartado anterior, se le pregunta directamente

"¿Por qué Mans Teixidó presenta este argumento como producto de sus convicciones idiomátias cuando un correligionario en otro continente dice exactamente lo mismo?

¿Las grandes mentes piensan igual o es la conocida técnica seudo-escéptica de hacer creer que la doctrina no es tal sino reflexión propia?"

la respuesta de Mans Teixidó es

"No entiendo nada.
Escribo lo que pienso, después de pensar lo que escribo. Si eso coincide con lo que piensan o escriben otros, pues qué casualidad.
No sé si las grandes mentes piensan igual. No conozco muchas. Los pseudo-escépticos no son grandes mentes, creo.
O quizá yo soy una mente pseudo-e. y uso la conocida táctica que Grr denuncia con su proverbial clarividencia.
Un saludo pseudo-escéptico, Grr."

Como todos los seudo-escépticos ante una pregunta que los desnuda en sus verdaderas motivaciones, Mans Teixidó no intenta ir al fondo de la cuestión, ni trata de ampliar la discusión abarcando las implicaciones, admitiendo lo obvio y usándolo para fortalecer su posición discursiva.

En su lugar y como un adolescente sorprendido con las manos en la masa, Mans Teixidó se pone nervioso, niega hasta lo innegable  y se refugia en la insolencia y el sarcasmo. Y tras ello, comienza a borrar los comentarios que no puede responder.

Luego declara:

"Claudi Mans Teixido - 26/09/2016 23:27
 
No despublico alguno de los comentarios del tal Grr para poner de manifiesto varias cosas:
a) la infinita paciencia que han de tener los que publican en algún blog
b) el grado de absurdo al que pueden llegar algunos comentarios
c) la estrategia de determinados detractores de un blog, consistente en terminar sus comentarios con una pregunta provocadora, venga o no a cuento, para intentar que el autor del blog se pique, y responda airado, dando pie a nuevos comentarios, y así hasta el infinito, o hasta que aparezca la palabra nazi en la conversación, de acuerdo con la ley de Godwin.
Por mi parte éste será el último comentario que haga a cualquier comentario recibido de Grr u otros de igual estilo. Uno no está para tales empeños, sino para intentar la divulgación científica de buena fe."

Mans Teixidó cree que no tiene más que llamar absurdas a las citas que demuestran lo dicho para que efectivamente se conviertan en absurdos.

También sugiere que no viene a cuento contrastar sus dichos con esas citas de otros que dicen exactamente lo mismo para mostrar su verosimilitud.

Y después de ironizar sobre mi "proverbial clarividencia", pretende ya saber cómo se desarrollará la conversación y las intenciones ilegítimas tras las preguntas "provocadoras".

Por otro lado, sobre por qué sus argumentos son idénticos a los de otros, ni una sola palabra.


IV - Los Científicos Somos Intocables

Una cosa llama la atención de la "explicación de Mans Teixidó:

"c) la estrategia de determinados detractores de un blog, consistente en terminar sus comentarios con una pregunta provocadora, venga o no a cuento, para intentar que el autor del blog se pique, y responda airado, dando pie a nuevos comentarios, y así hasta el infinito, o hasta que aparezca la palabra nazi en la conversación, de acuerdo con la ley de Godwin."

Es evidente que Mans Teixidó considera a las preguntas "provocadoras" como cuando menos de mala educación y más seguro prueba de deshonestidad. Compárese esa concepción con lo que expone el periodista y profesor Carlos Prado, Premio Befesa 2016:

"f) Preguntas de valor psicológico:
...
Preguntas provocadoras: estas incrementan la espontaneidad en las respuestas y tienden a prevenir el que el entrevistado dé respuestas preparadas."  
Referencia

Lo que Mans Teixidó tiene en tan mala estima es en realidad un recurso periodístico plenamente reconocido y aceptado. Obviamente lo que le desagrada es lo que a todos los seudo-escépticos en particular y derechosos en general: la excesiva claridad que pone las luces sobre sus motivos inconfesables y lo que quieren ocultar.

El contraste anterior, sumado a otra discusión demasiado clara sobre su promoción de un desinformador como Arturo Quirantes fué demasiado para Mans Teixidó: borró todos los comentarios, incluído el citado en la sección anterior, y limitó el daño a la primera interpelación, para tener la última palabra con su respuesta insolente, como es la costumbre entre los seudo-escépticos.

Y ahora, su blog tiene habilitada la censura y ya no necesita borrar los comentarios incómodos, le basta no publicarlos nunca. Gran solución para no sufrir humillaciones públicas con preguntas que su cientifismo no puede responder.


V - Anatomía Del Seudo-escepticismo

No debe pensarse que este artículo se basa en una cuestión personal. Más bien intenta ofrecer la descripción de un comportamiento que, si bien resulta más impresionante por que el protagonista es un profesor emérito con un doctorado, es completamente típico entre los seudo-escépticos.

Se podría justificar que un humilde seudo-escéptico de tropa, sin la fundamentación ni los recursos necesarios, cayera víctima de un alevoso detractor con experiencia. ¿Pero un profesor universitario de amplia experiencia que es incapaz de responder por qué pretende ser autor de un discurso que otros repiten a la letra?

En todo el espectro, los seudo-escépticos tratan siempre de hacer pasar por ciencia cosas que saben que son falsas. Mans Teixidó sabe que es falso que sea su idea que "químico" esté copiado del inglés. Sabe que no puede poner objeciones válidas a que se le pregunte de forma clara y directa. Sabe que está tratando de manipular al público ignorante y estúpido para que no se cuestione las verdaderas preguntas del tema de los sintéticos.

Y cuando todo este tinglado se viene abajo y el seudo-escéptico queda desnudo a media calle, esta respuesta enfermiza y violenta es la única posible, que no hace sino confirmar las sospechas de su conducta conscientemente corrupta.


Conclusión

Se demuestra nuevamente que los seudo-escépticos mienten con toda premeditación.


Enlaces

Antecedente: Charlatanería Sin Género II
Continuación: Dios Los Hace...

3 comentarios:

  1. Alguien señala la luna y él pretende que solo miremos el dedo.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Está en prensa un nuevo artículo sobre este personaje, donde dice que deberíamos ponernos de pie cuando se mencione el nombre de su compinche Arturo Quirantes, el que es tan bueno revisando investigaciones sobre homeopatía que no se enteró que los autores son mujeres.

      Y claro, cuando le cito algunos de los párrafos más escandalosos de mi análisis de este embaucador, empiezan los balbuceos y finalmente recurre a la herramienta cientifiquísima fundamental: la censura.

      Don Claudi es el arquetipo del seudo-escéptico. Tiene el fanatismo trasnochado de un Schwarz o un Gámez pero a diferencia de estos "ninis", tiene también un sonoro título para que nadie crea que las cosas que dice son producto de la ignorancia.

      Espero te guste también.

      Un saludo.

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  2. Cortados por la derecha, David Osorio es la otra

    https://acagandas.wordpress.com/2016/03/13/asi-se-le-responde-a-la-puta-osorio/

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